
El adiós, en un punto delimitado, en el cual aparecerá un nuevo día, en el que no queda nada mas que el recuerdo y la sombra circunfleja de lo que en breve sera el mañana, por que el hoy desparece por momentos.
Permanecemos impertérritos e inmóviles en un espacio, por el que queremos apostar, aun a sabiendas que todo persiste y que no cambia nada, solo nos vamos tallando y modificando a nosotros mismos. En virtud de lo que una corriente pueda traer, o del empuje que sobre todos pueda acontecer el espíritu de vida que se posa a nuestro lado empujándonos en ocasiones de atrás hacia delante. Habitantes insatisfechos, en el todo que nos constituye, con proyectos para mejorar siempre, quizás nunca llegaran a termino, igualmente solo queden en proyectos del espacio de tiempo en que nos encontramos. La próxima vez y en el mismo instante estaremos nuevamente con la sombra y los recuerdos circunflejos.
Permanecemos impertérritos e inmóviles en un espacio, por el que queremos apostar, aun a sabiendas que todo persiste y que no cambia nada, solo nos vamos tallando y modificando a nosotros mismos. En virtud de lo que una corriente pueda traer, o del empuje que sobre todos pueda acontecer el espíritu de vida que se posa a nuestro lado empujándonos en ocasiones de atrás hacia delante. Habitantes insatisfechos, en el todo que nos constituye, con proyectos para mejorar siempre, quizás nunca llegaran a termino, igualmente solo queden en proyectos del espacio de tiempo en que nos encontramos. La próxima vez y en el mismo instante estaremos nuevamente con la sombra y los recuerdos circunflejos.
























Audacia, un latido en el fondo de mi vientre, un deseo que despierta con un eco de distancias, suspiro, respiro, adivino la tenue vaguedad de un ritmo inconcluso. Para que el ansia aborrezca la calma, amo por encima de todo, mi imaginación sale al paso y revolotea en mis huecos con inteligente voz. Respiros trenzados con ansias ahogadas de sed, entregame tu desenfreno, hasta que ardan los labios o hasta que el cuerpo resista, dejate hacer lo que manden mis instintos una colección de caricias con los mejores besos, siente que mi esencia se incruste en tu piel. Mi locura acompaña tu codiciosa mirada, protagonizando un armonioso guión, de entregas, de abrumante generosidad adueñándonos de nuestros cuerpos, sin esperas, sin limites. Se encienden los latidos con arte, volviendo los espíritus de fuego.






