lunes, 18 de julio de 2011

Triturar los suspiros

Un sonido ligero, suave, como salido por el agujero de una flauta, entre jadeo y susurro, que dejaba adivinar el estallido de los arroyos de sudor de aquel cuerpo que semidesnudo hacia que afloraran por su piel. Mirada inocente siempre, pero sentimiento hondo en ella. Empleándose siempre en dar todas las notas de música que no dejan jamás indiferente a su duplo. La melodía sonó una vez más por deseo propio, encadenadas dos fas, a un re podía no ser demasiado pero poco a poco la batuta prosigue y se rasga la guitarra, un bolero rebosa de canto el silencio, atrapados en su espiral sin perder el epicentro, buscando las huellas de la ausencia. Paso a paso bailamos en el espacio de caricias y besos primerizos, trepar los escalones reflejando el fuego que disfraza los lunares del cuerpo, arrebatando el ecuador sintiéndote, sintiéndome saltando la vereda del limite dilatando hacia lo obtuso el encono del que me haces presa, arde el interior por triturar los suspiros de un fuego que incinera nuestras ultimas neuronas.