Andaba macilenta por paramos yertos arrastrando los pies, lugares que en otro momento gozaron de luz propia, hoy están decadentes. Condenada a vagar por un mundo más tétrico que negro en la mas siniestra desesperación, la vida hacía descansos por breves instantes, permaneciendo quieta la sangre. Todo lo hermoso va quedando en el camino y así el alma se va mordiendo a pedacitos, con impávido aroma de guerra, un invierno mas perdiendo la vida trazada con sentido invulnerable, de rodillas, lanzando al vacío temerarios gritos de angustia. Una voz abatida y sin armonía va apagando su sonido, el silencio sale al expirar haciéndose supremo en la soledad del alma. Regresame a la vida con el latido secreto de la ondulante eternidad, con rayos de luz cayendo del amanecer. En esta precisa circunstancia se recompone tras un dejarse llevar por lo importante para resumir que no hay diferencia fundamental entre palabras que se apoltronan descoloridas, y el despuntar de un nuevo día.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
lunes, 8 de agosto de 2011
Ondulante eternidad
Andaba macilenta por paramos yertos arrastrando los pies, lugares que en otro momento gozaron de luz propia, hoy están decadentes. Condenada a vagar por un mundo más tétrico que negro en la mas siniestra desesperación, la vida hacía descansos por breves instantes, permaneciendo quieta la sangre. Todo lo hermoso va quedando en el camino y así el alma se va mordiendo a pedacitos, con impávido aroma de guerra, un invierno mas perdiendo la vida trazada con sentido invulnerable, de rodillas, lanzando al vacío temerarios gritos de angustia. Una voz abatida y sin armonía va apagando su sonido, el silencio sale al expirar haciéndose supremo en la soledad del alma. Regresame a la vida con el latido secreto de la ondulante eternidad, con rayos de luz cayendo del amanecer. En esta precisa circunstancia se recompone tras un dejarse llevar por lo importante para resumir que no hay diferencia fundamental entre palabras que se apoltronan descoloridas, y el despuntar de un nuevo día.