No era tal el cristal, la transparencia se fue haciendo de vez en vez más opaca si cabe, el deambular casi obligado para no permanecer. Solo algunos vestigios efímeros quedaban en el horizonte, la mirada triste, los ojos húmedos y una media sonrisa para denotar que todo se quedó dormido, con provisionalidad de poder despertar en otro ocaso, en otro crepúsculo. Así es más fácil la teoría de la sostenibilidad, mandar una advertencia, convocar un recuerdo taciturno, cristalizando sueños. Al desprenderse la caída marca, siempre repicando a la ingenuidad de la persona, el telón queda atrás huyendo sin culpabilidad, allí donde unos naufragan otros se salvan, no es tan bonito soñar. Las intrigas se conjugan y ajetrean en pos de la locura, que se acomoda y queda dormida. Buscándome, he de suponer, que algún día me he de encontrarEl ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
jueves, 7 de julio de 2011
Convocar un recuerdo taciturno.
No era tal el cristal, la transparencia se fue haciendo de vez en vez más opaca si cabe, el deambular casi obligado para no permanecer. Solo algunos vestigios efímeros quedaban en el horizonte, la mirada triste, los ojos húmedos y una media sonrisa para denotar que todo se quedó dormido, con provisionalidad de poder despertar en otro ocaso, en otro crepúsculo. Así es más fácil la teoría de la sostenibilidad, mandar una advertencia, convocar un recuerdo taciturno, cristalizando sueños. Al desprenderse la caída marca, siempre repicando a la ingenuidad de la persona, el telón queda atrás huyendo sin culpabilidad, allí donde unos naufragan otros se salvan, no es tan bonito soñar. Las intrigas se conjugan y ajetrean en pos de la locura, que se acomoda y queda dormida. Buscándome, he de suponer, que algún día me he de encontrar