jueves, 14 de julio de 2011

Densidad de atmósfera

A bandadas como empujados por una fuerza iracunda que de repente irrumpe entre el instante mismo, y el ahora que se esta llevando a cabo. Empujados con fuerza infinita, lubricados de aceite, en el entramado de un submundo que emerge, por que lo mas noble, lo más autentico y legitimo quiere llegar de improviso, amenazando sorpresa, en el cual el desagradecimiento y la deslealtad más inmensa hace su aparición. Y de repente cruzamos las miradas, sonreímos de soslayo, reinventandos a cada momento por ser el primero de un ciclo de conquista que nos desenmascara. En la profunda oscuridad hay un yo encerrado que quiere salir de un destino esquemático destapando la fusión ilusoria de la sempiterna hipocresía, y resurge como densidad de atmósfera, con balbuceo de sabor enloquecido en una existencia de emperatriz triunfante.