Tiempo, en cantidad de vida en compromiso con uno mismo, ayer que sutilmente estuvo aquí, hoy que está por pasar, el mañana en breve hará su entrada. Periodos, espacios en la aparición de una circunstancia, lo efímero de los momentos que pasean por delante de nosotros, doblando timidamente las respuestas. Atesorando, con urgencia las conquistas de un vendaval de besos que aguardaban en la boca impactando en la razón de los secretos, intercambiando gratitudes, abovedando los deseos que al llegar la noche suenan con exquisitos relieves. Al unisono en un fugaz eco, entre lamentos y susurros escondidos, donde el sonido puede establecer un puente entre la pasión y el fuego, entre el corazón y los hechos consumados. Entonces en las avenidas de tu cuerpo cae la noche con la despedida desgajada de la luna. El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
domingo, 8 de mayo de 2011
Abovedando los deseos
Tiempo, en cantidad de vida en compromiso con uno mismo, ayer que sutilmente estuvo aquí, hoy que está por pasar, el mañana en breve hará su entrada. Periodos, espacios en la aparición de una circunstancia, lo efímero de los momentos que pasean por delante de nosotros, doblando timidamente las respuestas. Atesorando, con urgencia las conquistas de un vendaval de besos que aguardaban en la boca impactando en la razón de los secretos, intercambiando gratitudes, abovedando los deseos que al llegar la noche suenan con exquisitos relieves. Al unisono en un fugaz eco, entre lamentos y susurros escondidos, donde el sonido puede establecer un puente entre la pasión y el fuego, entre el corazón y los hechos consumados. Entonces en las avenidas de tu cuerpo cae la noche con la despedida desgajada de la luna.