miércoles, 27 de abril de 2011

Epilogo de gemidos

Suspiro profundo, sensación ardiente en un momento, que no quiere ahogarse por los recuerdos que aparecen encadenados en la memoria. Distancia a medias entre el placer y el éxtasis, no se mira atrás, la mañana tiene un excitante y dulce aroma a cuerpos adormecidos tras un continuo batallar, ondeando con la lengua nuestras banderas. En las llamas de esta hoguera puedo fenecer al mordernos con dulzura saciando la sed que poco a poco nos devora, beber el cielo que nos embriaga, y se derrama en nuestras bocas cual la lava que arranca a dentelladas la mañana. No quiero ser poeta para decirte una y mil veces que te amo, quiero ser quien recorre tu cuerpo a cada rato, quiero ser la causa y el motivo por el que gimes, quien sanamente te haga emerger de la misma raíz de la carne. Escuchándose solo, un rumor, ¿vibras?,... vibro, epilogo de gemidos de arte amatorio.