Analizaba minuciosamente los momentos de dicha que durante un tiempo había tenido, pensaba en las cosas cotidianas que más felicidad la daban, en lo que la había causado mas dolor y sinsabores. Y entonces como si de apartar se tratara borraba de un golpe lo malo, y se quedaba con los pequeños sucesos que la colmaban de dicha y felicidad.
De este modo una vez puesto cada cosa en su sitio, podía dar nuevamente con fuerza el paso que la haría encararse a momentos que en mejor o peor marcarían su existencia, pero la positividad que tenia al deshacerse de lo malo es lo que hacia que su vida estaba plena, tanto como para levantarse, asomarse al sol, cubrirse de la lluvia, mirar hacia el ocaso, sacudirse la noche. Encontrarse ella misma.