Sigilosa y levemente, con la vehemencia que da el saber es capaz de intuir y adivinar, que se encubre, lo que es secreto en lo más interno, disimulando se puede silenciar, en las brasas candentes todo se esconde, y puede enmudecer, está seguro y se halla bajo control.Al ubicarse tan dentro niegas la salida a la existencia, lo que no vive fuera reside en tu ser, así regocija y deleita la cavidad más intima y profunda. Lo que siempre es y te pertenece, permanece unido al mismo fuero, nutre y sustenta el entendimiento y la esencia de lo que se es, si no te llenas colmándote y saturándote de amor, no tendrás sed, no podrás saciarte,al beber de la vida es una forma noble de entrar y salir sin identidad, el reflejo sereno de una circunstancia.