Los ídolos de la primavera traen sed de impaciencia, olvido los candados de mi puerta pudiera ser que vinieran a mirar, mi sangre presurosa y ligera corre por mis remos, desde los silencios de las estrellas a los recodos de la impaciencia, suicidada de olvidos y de recuerdos se revela el final del arco iris, puedo devastar y comerme los sueños cada noche. La tormenta revive el inconsciente dinamitando el acueducto con adrenalina, el furor que derrite las caricias permanece en silencio es testigo de la lejanía y del salvaje infinito, la cobardía hábil y astuta combate en una batalla para desbancar cada recuerdo, recubierta de deseos, el tiempo el enemigo de mi historia y la esperanza un beso resucitador.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
viernes, 16 de octubre de 2009
Beso resucitador
Los ídolos de la primavera traen sed de impaciencia, olvido los candados de mi puerta pudiera ser que vinieran a mirar, mi sangre presurosa y ligera corre por mis remos, desde los silencios de las estrellas a los recodos de la impaciencia, suicidada de olvidos y de recuerdos se revela el final del arco iris, puedo devastar y comerme los sueños cada noche. La tormenta revive el inconsciente dinamitando el acueducto con adrenalina, el furor que derrite las caricias permanece en silencio es testigo de la lejanía y del salvaje infinito, la cobardía hábil y astuta combate en una batalla para desbancar cada recuerdo, recubierta de deseos, el tiempo el enemigo de mi historia y la esperanza un beso resucitador.