domingo, 8 de noviembre de 2009

Rincón

Siempre hay un rincón donde no hay fronteras, ni distancias, donde el sueño no lo traza el arquitecto de la felicidad, donde existe un archivo de sentimientos y se asigna un significado a la emoción. En este ángulo donde un "te quiero" es un arrogante misterio, los movimientos silenciosos ganan la serenidad del alma, donde las caricias recorten la penumbra de la noche. En este pequeño lugar las manos son fuego para despegar los labios besando sin látigo vertiginoso, los ojos se acarician sin tormento. Un escondite que impregna de deseo los anhelos que aun no están definidos, sin lamento ni interrupción en la ruta de las venas. Recodo por donde se conquista la soledad y el silencio para convertirse en llamas de delirio tatuandolo en mi piel. Rincón donde los sinónimos son mis labios, los adjetivos mis manos y los verbos mi imaginación.