jueves, 19 de noviembre de 2009

De un lado del espejo

De un lado del espejo, lo enigmático, el hechizo y el encanto, bohemia, nocturna y a medias poeta, brillo de esplendida belleza, reflejo de un conjunto místico y hermoso. Majestuosa, envolvente, atractiva y conquistadora, experta como el buen vino servido en jarra de barro. Cuando escribo me elevo entre versos y delirios, puedo ser la princesa más hermosa de los cuentos, la más valiente gladiadora batallando en el destino. La lluvia cayendo lentamente, luna, nube, sol, penumbra, silencio y amanecer, sencillamente todo aquello que oculto dentro de mi. Nada complicada, ni simple, de ojos llamativos de enriquecida mirada y gran sonrisa. Al otro lado, transparencia de la antología que inherente y desconocida hace que no suspiren los acordes. El azul de los ojos que naufragan, una sonrisa que obliga firmemente a razonar y sentir la despedida de un suspiro. Un si pudiera ser yo misma frente a mí, ser yo misma y no pensar. Perder el deseo de llorar, vivir en mi misma vida, con algún miedo, pero libre, en mi libertad.