domingo, 15 de noviembre de 2009

Retrato


Tus labios tantean ciegos, tus oídos oyen sordos, tus ojos buscan mudos. Quieta luna articulada en un páramo desconcertado, abstracción primaria que intenta contar los fragmentos de la proporción en la llama de lo eterno. Disparas a los pasadizos de la ausencia, hermoseando de este modo los sentidos, flecha incircuncisa de un instante, en el centro del miedo que gime a los olvidos. Alojado en una fantasía con palabras marcadas a ritmo de tentaciones blasonadas, con espacios de cordones con placer, huidizo e impulsado con gestos imprecisos, corazón encadenado con brisa apacible. En el vértigo del momento errante, buscas el ojo expresivo de la nada. Tan sincero, como lógica es la mentira, tu voz se traga la razón odiando el conformismo, exiguo reflejas tus pensamientos a modo circunstancial, sueltas la magia en un batallón de alter egos, creando un clima bipolar, pretendiendo sostener una estructura a la que solo tu alma da solidez. En tu ser esperas el tren que te saque de tu propio ritmo. Tu poder, es toda potestad en fragmentos aparentes, todopoderoso del silencio, imperas en tu mundo de cristal, te duele el ombligo de tanto creer en tu mirada, ante el resplandor no muestras tu rostro, pero ahí, en tus ojos, tras el antifaz hay lágrimas. Artista y genio de matiz. Es aquí en cada grieta espesa donde comienza el viaje de los caracoles y donde impera , quebradiza e incierta la astucia de la zorra.