miércoles, 4 de noviembre de 2009

Alas para un vuelo

Nunca se miraba al espejo para contemplarse, nunca se detuvo a mirarse era solo un acto reflejo de verse, era como un arma discreta de doble filo aún así no escapaba a la belleza. La felicidad lo invadía todo, el tiempo se congeló y tras el los pasos recorridos. Hay un ojo que busca y busca, y el otro tímido de tanto mirar el desafío. Sales, te filtras, te goteas poco a poco para ser plena, sin detenerte a pensar quienes te quieren, extraviada a veces te sabes sola. En tu cuerpo la esencia de la seguridad de donde surges tu, en el rostro una explosiva sonrisa viva y el perfume natural de tu piel, armada y completa al contacto se te reconoce incógnita misteriosa. Hay millones de neuronas trabajando para ti, cuando la ilusión tropieza el sentimiento se duerme, hay una parte que se pierde en la nada y otra que dice quien eres, guardas pegado el corazón y en los labios aun conservas todos los besos, son las alas para un vuelo sin hora de llegada.