Iniciaba la sesión, como por arte de magia sin chistera, varita, ni bola de cristal, el futuro ya se había escrito, antes incluso de ser materia, entonces nada que hacer al respecto, solo dejar de transcurrir el tiempo, que sería el que iba a poner todas las secuencias hiladas una tras otra, sin saltarse ni un solo minuto de esa grabación, en el lugar y tiempo que correspondía. Querer modificar algo suponía una batalla perdida con antelación, los asombros pueden quedar contenidos en ráfagas, la tierra que hoy nos señala es precisamente un escuadrón de incertezas. No podrán contenerse, por mucho que uno quiera y se empeñe los asombros ante este mundo, que a modo de utopía nos saludan. Soportaremos entonces a los filósofos, que ven claramente como se torció la moral. Siempre hay una noche, un amanecer, un nuevo día, un sueño en la conciencia, brillo en los ojos y un sol que muere antes de tocar la tierra.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
lunes, 5 de julio de 2010
Siempre hay una noche.
Iniciaba la sesión, como por arte de magia sin chistera, varita, ni bola de cristal, el futuro ya se había escrito, antes incluso de ser materia, entonces nada que hacer al respecto, solo dejar de transcurrir el tiempo, que sería el que iba a poner todas las secuencias hiladas una tras otra, sin saltarse ni un solo minuto de esa grabación, en el lugar y tiempo que correspondía. Querer modificar algo suponía una batalla perdida con antelación, los asombros pueden quedar contenidos en ráfagas, la tierra que hoy nos señala es precisamente un escuadrón de incertezas. No podrán contenerse, por mucho que uno quiera y se empeñe los asombros ante este mundo, que a modo de utopía nos saludan. Soportaremos entonces a los filósofos, que ven claramente como se torció la moral. Siempre hay una noche, un amanecer, un nuevo día, un sueño en la conciencia, brillo en los ojos y un sol que muere antes de tocar la tierra.