jueves, 1 de julio de 2010

La entrega que esta por venir

Embestía el aire, con remolinos de colores como óleos sacados de su caja, en las miradas de reojo, complicidad, brillo en serpentinas, y pasión mucha pasión. La maquinaria puesta en marcha en un momento explicito, parecía coger nuevamente el rumbo hacia lo conocido, todo seguía igual, nada se había perdido. El flujo de la sangre en aquel su recorrido de ida y vuelta, hacia estallar, el oxigeno explosionando a la vez dosis infinitas de felicidad. El silencio empuja recubriendo poco a poco los pensamientos, en un momento especial se trazan las palabras que quedaron derretidas y llenaron de intensidad la emoción de los momentos. En la entrega que está por venir, no tuvo jamás como destino el olvido, flota la calidez provocando espasmos, hoy no hay pausa el tiempo es mio, los vicios pueden ser existenciales.