Subo a toda prisa y de dos en dos los escalones, tengo la necesidad de llegar arriba lo antes posible, no por el hecho de llegar, sino por ir rebajando peldaño a peldaño mi ira. Pienso en el fantasma de la sangre, igual estaba en este preciso instante por aquí emulando vueltas y escuchando los murmullos de un mundo ebrio. Se hacen los puntos suspensivos , mientras me invento y escribo siento un bendito soplo que cierra mágicamente mis párpados, y me paraliza en el rellano, hay tesoros de hace algunos siglos entre ondulaciones, pintados a acuarela, un camino en silencio, con mucho espacio y al final la amalgama de mar y cielo se hace oleo. Sigo subiendo, más tranquila, siento el ardor del fuego con los ojos, callo, por que así lo deseo, los silencios ajenos y corto los papeles con la espina de una rosa. Los ojos se destiñen con la lluvia, en la tierra del fantasma se devora a sorbos la memoria.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
domingo, 20 de diciembre de 2009
La espina de una rosa
Subo a toda prisa y de dos en dos los escalones, tengo la necesidad de llegar arriba lo antes posible, no por el hecho de llegar, sino por ir rebajando peldaño a peldaño mi ira. Pienso en el fantasma de la sangre, igual estaba en este preciso instante por aquí emulando vueltas y escuchando los murmullos de un mundo ebrio. Se hacen los puntos suspensivos , mientras me invento y escribo siento un bendito soplo que cierra mágicamente mis párpados, y me paraliza en el rellano, hay tesoros de hace algunos siglos entre ondulaciones, pintados a acuarela, un camino en silencio, con mucho espacio y al final la amalgama de mar y cielo se hace oleo. Sigo subiendo, más tranquila, siento el ardor del fuego con los ojos, callo, por que así lo deseo, los silencios ajenos y corto los papeles con la espina de una rosa. Los ojos se destiñen con la lluvia, en la tierra del fantasma se devora a sorbos la memoria.