lunes, 28 de diciembre de 2009

Empiezo a crecer

Cierro los ojos, doy tres pasos hacia atrás, miro y no encuentro el final, confiada me libero veo el abismo de mi alma, la locura de antaño maduró, se hizo cordura impidiendo el salto al vacío. Absorbo una bocanada de aire y desempolvo, viejas historias, imagenes y recuerdos que al ir pasando por mi mente a modo de diapositivas, provocan en mi infinidad de sensaciones, sutiles, dulces, amargas, alegres, tristes, indiferentes, miro al frente y hay un cartel colgado en la pared, me recuerda que de vez en cuando es bueno hacer introspección. A veces toca ser heroína y acudir al murmullo de auxilio para rescatarse a una misma, es en ese preciso instante en que las horas buscan su refugio debajo de las manos y el sonido del tiempo recuerda que las lágrimas abren las puertas de mi fantasía, entonces respiro hondo y empiezo a crecer.