Era todo un continuo ir y venir, un querer y no poder saber poner las cosas en su sitio, claro que los últimos días, todo fue medianamente complicado, la culpa era de todos y de nadie, entonces en medio de este caos ¿quien podía arreglar semejante situación?. Se enredaban los suspiros y se descongestionaba la soledad, la sinfonía más dispersa de la luna se colaba por la ventana, en una noche en la que la oscuridad parecía ir de fiesta. El viento iba y venia una haciendo el amor a las ramas de los arboles, las roza una y otra vez, la noche esta callada pero está viva, la soledad solitaria nos envuelve, no se que me dice pero creo que me comprende, orbitando en su propio eje una sinfonía dispersa. Cuando el placer solitario se fija en una mirada y en la sonrisa se oye susurrar una dicha apacible, renacer y sembrar el sueño, expiar el sol entre ponientes reparando el alma en plena madrugada.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Expiar el sol
Era todo un continuo ir y venir, un querer y no poder saber poner las cosas en su sitio, claro que los últimos días, todo fue medianamente complicado, la culpa era de todos y de nadie, entonces en medio de este caos ¿quien podía arreglar semejante situación?. Se enredaban los suspiros y se descongestionaba la soledad, la sinfonía más dispersa de la luna se colaba por la ventana, en una noche en la que la oscuridad parecía ir de fiesta. El viento iba y venia una haciendo el amor a las ramas de los arboles, las roza una y otra vez, la noche esta callada pero está viva, la soledad solitaria nos envuelve, no se que me dice pero creo que me comprende, orbitando en su propio eje una sinfonía dispersa. Cuando el placer solitario se fija en una mirada y en la sonrisa se oye susurrar una dicha apacible, renacer y sembrar el sueño, expiar el sol entre ponientes reparando el alma en plena madrugada.