De la posibilidad de ser huella borrada, estoy cansada, de ser enigma grabado sobre roca, cansada de estar sentada en un cementerio de recuerdos en un tiempo de silencio.Rabiosa la locura que alimenta mis entrañas, dolorosas dagas heladas que quiebran mi ser, revientan las emociones que cubren mi rostro, escondo los ojos de fuego arrojando por ellos negras cenizas.
Sin rumbo entre laberintos con tristes idas y venidas que no son otra cosa que esperanzas que desfallecen y que desprenden dolor.
Los pensamientos son transgresores maldicen la existencia e incendian la memoria,todo se torna oscuro como fantasmas en el olvido, y así en un momento de locura la vida se realza en la húmeda niebla.
Cansada de vestir con un rojo desnudo, hundida de caminar siempre en soledad y con frío.