Abrirse, a un amanecer otoñal. Franquearse, a un sublime pensamiento que vuela sin descanso. Sincerarse, con los sueños impacientes adornados de lágrimas. Estallar, a una inmensa esperanza fugaz. Expansionarse, a unos labios sellados sin besos. Reventar, a la ternura timbrada en la luz del rostro . Sacar, el corazón loco sin razón ni solución. Destapar, un cálido abrazo al resplandor de la luna. Resquebrajar, llenando de vida y de pasiones con un sugerente roce de manos. Esplayarse, al botar de las ganas y los silencios, en la inconsciencia de un cuerpo, que suave y lento se desvanece. Confiarse, a la impaciencia que se despliega por todo el ser, hasta el limite de la locura impresionada y muda de gozo. Florecer, a la alquimia que recorre los extremos de tempestades rebeldes al alba que respira en suspensión de deseo.El ser humano que sabe soñar despierto, crea sus propios sueños en el mundo...y los vivirá tarde o temprano.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Suspensión de deseo
Abrirse, a un amanecer otoñal. Franquearse, a un sublime pensamiento que vuela sin descanso. Sincerarse, con los sueños impacientes adornados de lágrimas. Estallar, a una inmensa esperanza fugaz. Expansionarse, a unos labios sellados sin besos. Reventar, a la ternura timbrada en la luz del rostro . Sacar, el corazón loco sin razón ni solución. Destapar, un cálido abrazo al resplandor de la luna. Resquebrajar, llenando de vida y de pasiones con un sugerente roce de manos. Esplayarse, al botar de las ganas y los silencios, en la inconsciencia de un cuerpo, que suave y lento se desvanece. Confiarse, a la impaciencia que se despliega por todo el ser, hasta el limite de la locura impresionada y muda de gozo. Florecer, a la alquimia que recorre los extremos de tempestades rebeldes al alba que respira en suspensión de deseo.